domingo, 27 de mayo de 2007

La carrera que ganó Fernando

Hay carreras que coronan a los reyes de la Formula 1. Hay adelantamientos, maniobras, que pasan a la historia de la Fórmula 1 y graban para siempre en la memoria de los aficionados el nombre de aquellos que las llevaron a cabo. Pero sólo un circuito es capaz de esto. Sólo un circuito puede discriminar a los buenos de los mejores, y entre estos últimos, elegir a aquellos que entrarán en el olimpo de los dioses de la F1. Ese circuito es el de Montecarlo. Los 3.340 metros que sólo son capaces de surcar con éxito los piratas más talentosos de este mar de la F1.

Fernando Alonso ha tenido que vivir estas dos semanas en una atmósfera donde se glorificaba al que hasta esta mañana era líder del mundial, su compañero Lewis Hamilton. Debe ser duro para un bicampeón del mundo observar como en cuestión de tres o cuatro carreras tus logros son tapados por el entorno que rodea a tu equipo y a tu compañero. Debe ser muy duro.
Pero gracias a Dios, la vida le da la posibilidad a los grandes de demostrar que lo son. Y la oportunidad que se le concedió a Fernando Alonso era -ni más ni menos- demostrar que era el mejor en el circuito donde los mejores (como Senna o Schumacher) han alcanzado su gloria: Mónaco.
Allí llegó el jueves, después de haber tenido que aguantar como Hamilton -que a pesar de ser líder del mundial, no conoce lo que es ganar un GP- exigía calificar con la misma gasolina que Fernando para poder luchar por la pole, porque Hamilton, hace tres días pensaba que era mejor que Fernando, ¡qué sentido del humor!
Tomó el coche Fernando y destrozó todos los registros en los entrenamientos libres. Por la mañana y por la tarde, mientras su compañero, en un intento de mantener la estela del asturiano y de justificar todas esas exigencias al equipo, iba al límite de sus posibilidades y acababa estrellando el coche en uno de los muros de protección del circuito. Fernado 1, Hamilton 0. Fernando comenzaba a ganar esa carrera, y de los Ferrari ni había noticias en Mónaco.
En la jornada del sábado, la clasificación, Fernando volvió a asestar otro golpe al ego de su compañero de escuderia: pole position para el español seguido de Lewis y de Massa. Raikkonen volvía a demostrar su peor lado, el de "manazas", al romper la dirección de su Ferrari.
Domingo. Ron Dennis que, a pesar de sus simpatías casi paternales con Hamilton, es un hombre de competición y de Formula 1, se olía el doblete de McLaren y le dio instrucciones a Hamilton de que no intentase adelantar a Fernando en la salida (hubiera sido trágico un golpe entre los dos McLaren en la salida) y sólo se preocupase de aguantar su estela y de despegarse lo más posible de Massa.
En las cinco o seis primeras vueltas cumplión con lo que se pedía. Pero descubrió a partir de entonces que lo de aumentar la distancia con un piloto como Massa iba a ser infinitamente más posible que lo de intentar aguantar la estela de un piloto como Magic Alonso.
El asturiano dominó de principio a fin la carrera más glamurosa, difícil y técnica del mundial. Mantuvo ventajas con su compañero de equipo de hasta diez segundos que solo los doblados consigueron hacer bajar, dobló incluso al cuarto clasificado y dio muestras de una forma sutil y sublime de conducción que sólo Michael Schumacher ha sabido hacer en los últimos años.

Victoria. Victoria para el mejor, donde los mejores han ganado. Ganó el año pasado con Renault y ha ganado este año con McLaren. Se ha llevado además la pole y la vuelta rápida, y ha recuperado el liderato del mundial.
Lewis ha recibido una cura de humildad. El inglés es un gran piloto que tiene el honor de ser ya el mejor debutante de la historia de la F1, que de cinco carreras ha acabado en el cajón en las cinco. Pero un piloto que debe a aprender a respetar a un bicampeón del mundo, sobretodo cuando ese campeón es, a día de hoy, mejor que él.
Y en cuanto a Fernando, decir que va camino de igualar a su admirado Ayrton Senna, en número de mundiales y en número de GPs de Mónaco conseguidos, aunque aún es pronto.
Si hace quince días en Barcelona hablábamos de la carrera que perdió Fernando, hoy, en Mónaco, debemos hablar de la carrera que ha ganado Magic, Magic Alonso.

La carrera que perdió Fernando

Para perder algo hay que tenerlo ganado primero; sino, obviamente es imposible perder algo que no se tiene. Pero en el deporte sí se puede perder aquello que aún no se ha ganado. Hoy en Montmeló, Fernando ha perdido la carrera antes de empezar a disputarla.
El sin duda alguna, mejor piloto de la parrilla, dejó de serlo durante algunas vueltas porque también dejó de ser él mismo.
Si a Fernando le caracteriza algo, además de su prodigioso talento, es una frialdad que en ocasiones da incluso miedo.
Sobre el guaje puede recaer mucha responsabilidad, puede estar sometido a mucha presión, puede encontrarse en las situaciones más difíciles...da igual, el ovetense seguirá impasible a todo eso.
Lo hemos visto obligado por Schumacher, presionado por Raikkonen, sancionado injustamente por comisarios de pista...y Fernando no se alteraba, era puro hielo.
Hoy, cuando esas cinco luces rojas se apagaron, salió su lado más humano, su lado menos perfecto. Fernando dejó de ser una máquina, de ser un ser perfecto a los mandos de su monoplaza para sentir a esos miles de seguidores que, expectantes, contemplaban los primeros metros del GP de España.
Fernando sabía que tenía que ganar para esa gente, sabía que para ganar debía pasar a Massa en la salida (algo que presuponiamos "fácil") y sabía él mejor que nadie la dificultad que entrañaba todo.
En cualquier otro circuito del mundo no me cabe la duda de que Fernando lo hubiera conseguido, pero hoy, en Barcelona, Fernando fue más humano que nunca.
Comprobó que iba a ser imposible pasar a Massa en la primera curva. El Fernando de siempre hubiera desistido, hubiera conservado la segunda plaza, y en cualquier lance de carrera le hubiera robado el liderato al brasileño de Ferrari.
Pero el Fernando de hoy, ese Fernando donde dominaba más el corazón que la cabeza, ha echado el resto en esa curva que le ha costado un toque con Massa y por extensión la pérdida de la carrera que ya tenía ganada.
La tenía ganada sí. Primero porque es el mejor y su posición de salida era buena. Segundo porque se encontraba entre dos Ferraris conducidos que no saben lo que es vivir un dulce idilio con la presión. Tercero porque hoy tenía caballos demás en su motor. Eran los caballos que le proporcionaban esas gradas teñidas, no de azul Renault, sino de azul de Asturias, de azul Alonso.
La estrategia falló, el coche también, eso es cierto; pero hoy, quien perdió la carrera fue el piloto, fue Fernando.
Y la perdió en pro de hacernos vibrar y en pro de agradecernos nuestro apoyo. Por eso Fernando no te podemos echar nada en cara, ójala y no cambies nunca.

No todo iba a ser Malasia

Después del Gran Premio disputado en el circuito de Sahir muchos parecen haber perdido la confianza en nuestro piloto. Y también son muchos los que tras Malasia se escondían y hora salen a "pisotear" al guaje.Ni todo va a ser como en Malasia, ni todo va a ser como en Barhein. La última carrera disputada fue una carrera donde Fernando tuvo bastantes problemas, más que la "mala estrategia" que es lo que se nos ha vendido.Cierto es que iba muy cargado. Pero no menos cierto es que entre la noche del viernes al sabado se cayó encima del coche del asturiano un voluminoso objeto de mas de 100 kg de peso en el box de McLaren.En la escudería no han querido darle mayor importancia, pero lo cierto es que tuvieron que reparar daños en la estructura del coche.Seamos serios, Hamilton no es más rápido que Fernando bajo las mismas circunstancias...y el domingo si lo fue, luego al coche de Alonso le pasaba algo.Por otra parte, vimos como Raikkonen es incapaz de adelantar en pista a los pilotos que conforman la élite de la fómula 1. Este es un mal del que viene dando muestras el filandés y del que parece que nadie quiere hacerse eco.Lewis Hamilton hizo una carrera muy meritoria, es más lleva un mundial muy meritorio. Fantástico diría yo. Eso sí, la suerte y los infortunios que siempre aparecen en este gran circo, aún no le han jugado una mala pasada.Yo comprendo el entusiasmo generado en Inglaterra con este joven piloto pero creo que deberían hacerlo de forma más comedida. Primero por educación, la educación de la que presumen siempre. Teniendo en sus filas al único bicampeón del mundo que hay en los circuitos y actual campeón, no es admisible que se le ninguné de esa forma. Y segundo, porque cuando uno es algo más que un buen piloto (tal y como afirman en Reino Unido)lo que hubiera hecho es asestarle un golpe mortal a Massa. No me cabe ninguna que Fernando, hubiera adelantado a Massa.En lo referente al resto de la carrera, muy buena la carrera de Heidfeld, Kubica no pudo demostrar lo mismo por problemas sufridos, los Renault están demostrando este año su verdadero potencial...y en cuanto a Ferrari, podemos decir a día de hoy, que es la mejor escudería, el mejor coche pero que no tienen los mejores pilotos. Esos descansan en Paragon.

Sigue siendo el rey...

Cosas como las del domingo son las que separan a un campeón del mundo, de un genio, de uno de esos pilotos intemporales que nunca mueren. ¿Es lo mismo Senna o Prost que Jacs Villeneuve? Evidentemente, la respuesta es obvia incluso para el que no conozca este deporte en profundidad.Sería fácil utilizar como argumento para ensalzar a Alonso, los actuales resultados de Renault. Un coche que ha sido campeón del mundo dos años consecutivos y que justo, coincidiendo con la marcha del equipo del asturiano, sufre para colarse en los puntos.Creo que hay un argumento aún más contundente. McLaren-Mercedes, el poderoso equipo inglés lleva ocho años sin conseguir un título (algo grave para ellos). McLaren-Mercedes no ganó ninguna carrera la temporada pasada y parecía que su coche era un fiasco, pues ni el talentoso Kimi Raikonen lo hacía andar.Pues bien, ahí tienen a Fernando Alonso. Tomó una evolución del MP4-21, ahora convertido en el MP4-22, y aconsejó a sus ingenieros sobre cuáles debían ser las directrices a seguir para tener un coche competitivo.Primera carrera y Alonso fue segundo. No estaba nada mal, en su "debut".Pero el domingo... ¡ay el domingo! Decían que salía mal. qie sus expectaculares salidas en Renault eran fruto del sistema de salida... Pues se tragó en doscientos metros al "imperio rojo" de un solo mordisco. Y a partir de ahí...facil, a comandar la carrera sin un error, sin un susto: nada. Fernando es así, simplemente perfecto.Ha demostado cómo se gana dos campeonatos con un coche que no era el mejor de la parrilla. Ahora ha devuelto la victoria a un equipo como McLaren que nunca tuvo que apartarse de ella (en tan solo dos carreras...Schumacher necesitó siete en Ferrari). Sólo le falta al "guaje" devolver al equipo anglo-alemán al olimpo de los dioses con la consecución del campeonato del mundo, el tercero a nivel personal... ¿Sería lo mismo entonces Senna y Alonso? Con esta pregunta ya aparecen dudas...eso dice mucho de la calidad de nuestro piloto.